jueves, 25 de noviembre de 2010

Como Codorniu y Freixenet...en el Camp Nou





Ya sabemos que el símbolo va más allá de lo simbolizado, o de lo representado, expresando toda una riqueza de sentido que puede quedar, más o menos, oculta en la cosa simbolizada. Así, podemos leer la relación entre dos marcas de cava (Codorniu y Freixenet) y dos parejas de personajes (Messi-Guardiola y Cristiano-Mourinho), que el 29-N blandirán sus estandartes en la arena del Camp Nou.
El histórico de las publicidades de Codorniu y Freixenet nos muestra y representa cosas diferentes. Por una parte, los mensajes de Codorniu, con la tierra como protagonista, el trabajo, la calidad de lo bien hecho, la unión de un grupo, lo próximo emocional vinculado a una tierra cercana y nutricia, aunque también poco impactantes y memorables, pero con una promesa de autenticidad.
Por otra, Freixenet, destacando las burbujas doradas y un determinado star-system, representa a través del dorado de las burbujas que suben las estrellas que lucen exhibiéndose arriba de los podios, una proclama triunfal de aquel que se muestra como Narciso reflejado, es la proclama de la alegría y la celebración, del éxito expansivo y brillante. Culto al éxito y los valores individuales.
He aquí dos estilos publicitarios, dos promesas, dos trayectorias y dos esquemas de valores, casi como la noche y el día. Como estos dos estilos publicitarios, que expresan talantes y valores bien diferenciados, podríamos encontrar dicotomías de este orden en los diferentes ámbitos de nuestra vida cotidiana.
También en el mundo del deporte encontramos estas expresiones encarnadas, por ejemplo, en dos parejas de gran relevancia actual, mediática y simbólica, como son Messi-Guardiola y Cristiano-Mourinho.
A través de los discursos y narrativas, que podemos ver en los diferentes medios de comunicación, sobre estas parejas de filiación (Messi-Guardiola y Cristiano-Mourinho), que parecen talmente como emparentadas en su código genético-cultural, paterno-filial, representan y se proyectan en ellas dos imaginarios simbólicos con significados diferenciales (aunque, el padre no es nunca igual que el hijo), que evocan respectivamente marcos más amplios.
Unos (Messi-Guardiola) son contenidos en sus expresiones verbales y gestuales y los otros son expansivos y floridos. Messi, cuando celebra un gol, levanta los brazos con los dedos índice hacia arriba (¿al cielo?) en señal de agradecimiento, Cristiano abre los brazos, cierra los puños, saca pecho como señal de fortaleza del gladiador vencedor.
Guardiola dijo, en medio del Camp Nou, micrófono en mano, "persistiremos" y prometió trabajo, y cuando van mal dadas mediáticamente calla. Mourinho dice en una entrevista concedida a la revista France Football, "Gracias a Dios, me falta modestia"
Se comenta de Messi que su juego esta en relación al equipo y de Cristiano que el equipo juega para él. Guardiola dice, más o menos, que la cantera es tan o más importante que un título y Mourinho parece ser él la piedra de toque.
En un interesante artículo R. Besa ("El silencio contra el ruido". El País, 22/11/2010) escribe: “Messi, muy introvertido, se remite al campo de futbol y a sus goles mientras Cristiano Ronaldo publicita sus mejores gestas y se agranda en los desafíos” y añade “Pocas veces un clásico ha encarado dos modelos tan antagónicos” y “Mourinho esta en las antípodas de Guardiola de la misma manera que Messi y Cristiano no se parecen en nada, salvo en su voracidad ante la porteria”
Estos relatos, que encontramos día a día en los medios, estas correlaciones de sentido más profundas, de hecho, mueven las vidas de muchos, pues son construcciones mentales que proyectamos en los objetos y personas, identificándonos de una manera o de otra.
Volviendo al fútbol, sólo añadiría que estas parejas también representan parte de dos imaginarios, el Barça y el Real Madrid, y más allá, como los dos cavas en lo simbólico, Catalunya y España. (Tema que da mucho de sí)
Recuerdo que el añorado M.V. Montalbán decía que el Barça era como el ejército desarmado de Catalunya.

Marcel Cirera
Noviembre 2010