30 de noviembre de 2011

Sobre la "Ceguesa per falta d'atenció". La Ceguesa Quotidiana.

La "Ceguesa per falta d'atenció" forma part del cicle La Ceguesa Quotidiana. Tertúlies de Ciència al Palau de la Virreina. 29 de novembre de 2011.
Dins de Barcelona Neurociència.
Amb Robert Teszka, neurocientífic del Cognitive, Perceptual and Brain Sciences de la University College London (Regne Unit) i mag.


Ceguesa per falta d'atenció from Barcelona Cultura on Vimeo.






The Monkey Business Illusion by Daniel Simons. Check out our new book, THE INVISIBLE GORILLA for more information. Research based on this video was published in July 12 in the open-access journal i-Perception. Learn more at www.theinvisiblegorilla.com.

29 de noviembre de 2011

Sobre la "Ceguesa a l'elecció". La Ceguesa Quotidiana.

Sobre la "Ceguesa a l'elecció". La Ceguesa Quotidiana. Palau de la Virreina(28.11.11)
Lars Hall y Petter Johansson han estudiat el procés de presa de decisions, però no el motor o les motivacions de les mateixes, segons ells mateixos comenten.


17 de noviembre de 2011

Apóstoles, pregoneros y testigos de la religiosidad laica

Probablemente unos de los rasgos más característicos, y no menos comentados, del inicio del nuevo milenio sean las vivencias de incertidumbre, desorientación y miedo, con la consiguiente ansiedad asociada y quizás, lo que es peor, el clima que se instala como respuesta en las relaciones (cotidianas, comerciales, institucionales y de diverso orden), un clima de sospecha, suspicacia persecutoria y desconfianza.

Podríamos pensar que, sobre todo en situaciones de crisis, las experiencias y respuestas siempre ha sido así, pero no, pues la vivencia del malestar actual y las respuestas ante el mismo, son una construcción social propia del desarrollo de nuestra sociedad "hipermoderna" y "liquida" que ha constituido un sujeto, para lo bueno y para lo malo, fuertemente individualizado, ávido de objetos, conectado pero débilmente vinculado, paradójico, etc. con el anhelo de nuevas seguridades ("la última utopía de nuestra era hipermoderna es la seguridad" G.Lipovetsky[1]), trayectos nuevos y en busca de lo que ha dado en llamarse "Civilización empática" (J. Rifkin, 2010).

El final del s.XX hasta hoy se acompaña, entre otros fenómenos, de la crisis de los grandes metarelatos (las grandes ideologías y paradigmas nacidos a partir de la Ilustración, etc.) y de los marcos de referencia grupal e identitaria (la familia, la clase social, partidos, etc.) dejando un "vacío" que se ha ido llenando, más o menos parcialmente, con visiones (El pensamiento postmoderno, La sociedad-red, etc.) ideas y creencias, unas en ciertos casos con carácter ideológico, y otras más o menos circunstanciales, frágiles, lábiles, que impregnan la cotidianeidad.

En este sentido, en lo cotidiano se han ido construyendo unos determinados fenómenos sociales (creencias, relatos, etc.), de diferente índole y calado, que a mi entender actúan como dinámicas compensatorias (casi homeostáticas) de aquel del anhelo de seguridad y de nuevas búsquedas.

Estos sistemas de creencias, relatos o discursos, más o menos ideologizados, se construyen a partir de dos procesos de desarrollo claves de nuestra sociedad actual, por una parte la acelerada transformación a través de las TIC y por otra los coetáneos y determinantes avances en Neurociencias, representando ambos, entre otros aspectos, una revalorización y renovada expectativa de lo Tecnocientifico.

Estos nuevos discursos sociales, interconectados entre ellos, actúan como una especie de nueva religiosidad -religare[2]- laica.

Los sujetos generadores y portadores de estos discursos los describiré como unas posibles topologías de actitud: "Apóstoles del objetivismo", "Pregoneros encapsulados" y "Testigos de las Neurociencias". Quien más, quien menos podemos reconocer en ellos alguna parte nuestra.

Los "Apóstoles del objetivismo", son aquellos que consideran que la realidad es lo que hay delante de nuestros ojos, es decir, los que dirían "si puedes verlo es real y físico; si no puedes, es irreal y mental". Ejemplos de ello, con efecto tranquilizador, serian: "Mi hijo no esta loco, lo que tiene es un problema en el cerebro"; o también la extendida idea de que el dolor lo podemos medir en números, etc.

Curiosamente esta posición científica (no solo) se contrapone con la de otros científicos (no solo) que consideran que no existe ninguna realidad física que podamos comprender con objetividad total (paradojas de la vida actual!!)

Estos creyentes del objetivismo (abundan en el sector de la IM) y suelen justificarlo a través de lo que es científico y lo que no lo es, cuando precisamente ahora gran parte de la comunidad científica (neurocientífica) reconoce y declara que el "95%" de nuestras conductas tienen una base inconsciente (paradojas de la vida actual!!).

A la vista de ello, ¿como podemos explicar, lo que todavía se enseña en muchas escuelas de negocios y facultades, de que "hay una compra racional y una compra emocional"?.

Los "Pregoneros encapsulados" se corresponden con una serie de actitudes propias de algunos "expertos", "coachs" y "divulgadores", con unos discursos-recetario propios de la autoayuda, bien-intencionados prescriptores de las ultimas novedades y claves para el éxito y el triunfo y todo ello adornado con el "pensamiento positivo".

Una versión especifica de ellos son lo "Trovadores de la red" (incansables vehiculizadores de citas y máximas). Quizás el Sr. E. Punset sea la reificación mejor encarnada de este perfil, como figura del padre bueno, coleguilla y campechano que reparte amplias dosis de ataraxia. ¿Necesitamos encontrar verdades-seguras en el bosque de la incertidumbre?

Por ultimo, y con enorme resonancia en los más diversos ámbitos, hay los "Testigos de las Neurociencias" de efecto transversal en su influencia y casi diría que tendencial.

Esta transversalidad es notoria en las actitudes que se adoptan como "seguidores", en los que las ideas se transforman en creencias y estas en ideología, no siendo patrimonio exclusivo de los legos sino también de parte de la comunidad científica. Así, por ej Ramachandram[3], prestigioso neurocientífico, habla de "Neurociencia: la nueva filosofía"; o F Crick[4], descubridor del ADN, explicaba que: "Tú, tus alegrías y tristezas, tus recuerdos y tus ambiciones, tu sentido de identidad personal y tu libre albedrío no son, de hecho, nada más que el comportamiento de un vasto conjunto de células nerviosas y de sus moléculas asociadas"

El tono ideológico es probablemente uno de los rasgos más característicos de los "Testigos de las Neurociencias", cuyo discurso consiste en extrapolar dichas disciplinas como explicación de los más diversos interrogantes de lo humano (se habla por ej. de Neuroética, Neurojurisprudencia, Neuromarketing, etc.).

Quizás la enorme divulgación (prensa, TV, etc.) y popularidad de estos relatos este en percibirse como una nueva forma de explicar y dar certezas expertas ante la incertidumbre y desorientación reinante, eso si, basados en un reduccionismo mecanicista (el ser humano como un organismo-maquina) y cientifista, fácil de digerir, como vía de explicación de lo humano y en concreto de la experiencia subjetiva.

Ante la ausencia de seguridades, en los diversos ordenes de la vida social, estos relatos encarnados, de una forma o de otra, en la cotidianeidad, actúan como bálsamo y prótesis mental para ir tirando, porque sino solo nos queda engrosar las cifras de la depresión[5] y aumentar el consumo de psicofármacos o asumir que la inseguridad del presente y la incertidumbre del mañana son compañeros habituales en el viaje de la vida (arduo y comprometido trabajo).

Marcel Cirera

Noviembre 2011


[1] Ent. a G. Lipovetsky. La Contra. La Vanguardia.12.11.11

[2] Etimol. Religio>>Del latin, v.Religare (Dict. Historique de la Langue Française)

[3] Ramachandram, V.(2008). Los Laberintos del Cerebro, Barcelona: La liebre de marzo.

[4] Crick, F. La búsqueda científica del alma: una revolucionaria hipótesis, Barcelona, Debate, 2000.

[5] Según la OMS, en 2010, la depresión constituye el segundo problema más grande de salud pública, después de las enfermedades de corazón. Afecta entre el 25% y 45% de la población adulta, con incremento en niños y adolescentes.

18 de julio de 2011

Aprendiendo de la experiencia


La investigación social desde su generación, sus procesos y enfoques, ha estado vinculada desde siempre a las dinámicas sociales. Y ello lo podemos ver desde dos ópticas, la empírica y la de los sujetos investigadores.

Las experiencias en investigación social (y también en la investigación de mercado, como investigación social que es) van íntimamente ligadas al momento histórico, social, cultural y político, en el que se desarrollan y en parte son deudoras de estos y de los concepciones epistemológicas existentes en los momentos respectivos ( así por ejemplo el nacimiento y desarrollo de la investigación motivacional –Dichter, etc.- se da en marco en el que se empieza a desarrollar la denominada sociedad de consumo)

Por otra parte los investigadores, en tanto que agentes sociales intervinientes en el proceso, son arte y parte de dichas dinámicas sociales, sea desde las visiones que sean y tengan la relación que tengan con el poder y lo dominante de su contexto (por ej. los sociólogos positivistas vs. la sociología critica -Escuela de Frankfurt-, etc.).

Alrededor de los años ’60, en la época del desarrollismo franquista (cuando en las escuelas se repartía leche en polvo, cuando apareció el 600,...) surge en España la investigación cualitativa aplicada al estudio de los consumos y se constituyen las primeras empresas (ECO, GEA, ALEF), de la mano de unos núcleos críticos -“rojos”, ¡casi una paradoja!- frente al saber oficial dominante, articulando unos conocimientos y practicas para entender y accionar en lo social.

En Madrid destaca J.Ibáñez (en Agosto se cumplen 19 años de su muerte y 32 de la primera edición de su emblemático libro “Más allá de la sociología”) que junto a F. Pereña, A. Orti y otros crean el “Grupo de discusión” (poco que ver, en su fundamentación, con los “Focus group” anglosajones). En Barcelona destaca, en aquellos momentos, en el ámbito del estudio de la psicología de los consumos, desde una óptica motivacional, J. Llusá y Mª. Rosa Prats (GEA).

Estas dos corrientes, fundadoras del cualitativo en España, con aproximaciones y enfoques diversos en su concepción y experiencias, tienen en común, entre otros aspectos, el compromiso y el rigor como agentes sociales en tiempos prosaicos.

Con el paso de los años la investigación (me refiero en concreto a la cualitativa de los comportamientos de consumo) tuvo un notable desarrollo en los más diversos ámbitos de los mercados (también, progresivamente en el mundo académico).

Pero, junto a esta creciente normalización de sus usos va apareciendo y se instala una debilidad de fondo, una renuncia y oquedad del pensamiento del “vinculo social” y de la reflexión teórica (epistemológica y metodológica), en aras de un pragmatismo y eficientismo, notorio desde hace ya algunos años como reflejo sistémico y fractal de unas dinámicas sociales y culturales globales.

Podemos ver evidencias de ello, por lo general, en las practicas investigadoras (descripción y literalidad en lugar de análisis; etc.), en unas relaciones perversas investigador-cliente (el “plegarse” a la demanda, que no tiene nada que ver con la empatia; la perdida de autoridad y del rol; etc.), el dominio de ciertas practicas de las multinacionales del sector justificados como “negocio”, junto al hecho de que muchos jóvenes investigadores se hayan formado más en el manejo de habilidades mecánicas, repetitivas y estereotipadas que en el análisis, como heurística y hermenéutica, en la escucha y en “saber- lo-que-hace” (pues como decía J. Ibáñez, la practica de un investigador cualitativo comporta la reflexión sobre su practica).

En los tiempos actuales de incertidumbre parece como si la ansiedad del entorno y ante el futuro forzara a muchos a volver a su individualidad, en la que el horizonte máximo sería la “clonificación” de la sociedad, el cinismo (tipo Berlusconi, etc.) y la prevalencia de unos vínculos sociales fragmentados.

Pero, en medio de esta incertidumbre también existe un debate, desde hace un cierto tiempo, sobre las nuevas subjetividades (en nuestro sector “sobre los nuevos consumidores”) y la complejidad de lo social, que a mi entender se ha expresado, en parte, desde Túnez a Siria, pasando por los “Indignados” de nuestras ciudades, que muestran desde necesidades urgentes hasta nuevas formas de grupalidad y de vinculo social (desde las plazas y asambleas hasta Twiter y Facebook), quizás algunas todavía incipientes.

Las nuevas realidades psíquicas de los vínculos intersubjetivos y sus fronteras con lo individual ponen más de relieve, si cabe, repensar lo grupal.

Volver a pensar los sentidos de lo grupal y de las grupalidades emergentes nos permite reconsiderar el Grupo (en sus variadas expresiones y aplicaciones: face to face, on line, etc.) como instrumento imprescindible de un potencial conocimiento transformador tanto en la investigación como en la innovación social

Estas dinámicas sociales son una buena metáfora para repensar nuestros presupuestos, marcos mentales y practicas como investigadores, y agentes que somos, de lo social.

Es decir, aprovechando los recursos disponibles (TIC, etc.) tenemos el reto de poder salir de el desierto estéril y literal dominante en el sector, en el bien entendido que la necesaria reflexión sobre nuestro saber y nuestras practicas, aprendiendo de la experiencia, debe comprometernos, de verdad, con la innovación social, tomando nuestra autoridad y autoria en nuestros diferentes roles (como ciudadanos, como profesionales, etc.), al menos, con el espíritu de aquellos pioneros, sin confundir ni confundirnos con las modas al uso, como agentes intervinientes en las dinámicas sociales y así empezar a vislumbrar algunas salidas del oscuro túnel de la incertidumbre, del miedo y la mediocridad en la que gran parte de la investigación transita.

Marcel Cirera

Julio 2011

Director

METAFORO
Action Research

21 de febrero de 2011

La eficacia comunicativa en tiempos de Internet: ¡Que renazca una nueva Mnemósine!

Una acción comunicativa con propósito debe ser eficaz y, sobretodo si se trata de de la recepción de una comunicación publicitaria en un sentido amplio, debe ser eficiente y efectiva.

Y para que un mensaje sea eficaz y efectivo debe tener las condiciones para “fijarse” en nuestra memoria explicita estableciendo las conexiones oportunas con otras imágenes o recuerdos (marca, producto, etc.) que en su momento pueden ser evocados y actuar sobre nuestra conducta.

Gran anhelo de todo anunciante y creador publicitario, objetivo de debates y estudios, máxime cuando los “ruidos” crecen de forma incesante en las grandes plazas de los mercados globales.

Sabemos desde hace tiempo (corroborado recientemente por diferentes estudios sobre la memoria, como los realizados por Kandel, etc.) que la atención y las asociaciones a nuestro conocimiento ya adquirido son factores básicos en la instauración y consolidación de los recuerdos.

Este proceso de conexiones múltiples en determinadas áreas de nuestra memoria explicita requiere un intenso vinculo emocional con el objeto del recuerdo y la concentración en el mensaje, consolidada por la repetición.

A finales de los ’80, Marçal Moliné, uno de los grandes publicitarios de este país, en su libro “La comunicación activa” (subtitulado “publicidad sólida”) decía, la “memoria es programable” y metaforizaba el cerebro y sus funciones como un ordenador, como un proceso digital.

La metáfora de la memoria artificial, corre paralela al desarrollo informático y cibernético hasta hoy, y como toda metáfora crea formas parciales de entender y actuar sobre la realidad.

Esta metaforización, es producto de una visión y una determinada cultura, que actualmente esta fuertemente cuestionada no solo por los conocimientos en neurociencias sino también por unas visiones, digamos más humanizadas, del comportamiento humano.

La publicidad ya no es “sólida”, es “liquida”, como la misma sociedad y la memoria o los recuerdos. En una sociedad digital ya no podemos pensar la comunicación publicitaria como antaño, al menos en lo que refiere a su eficacia, eficiencia y efectividad.

En nuestras sociedades de hiperconsumo, tendencialmente cada vez más digitalizadas en sus tecnologías, en su cotidianeidad, con toda una generación ya nacida digital y los consiguientes adoptivos digitales, la eficacia y efectividad publicitaria queda cuestionada, es decir, la publicidad unidireccional y pasiva o la mera y simple reconversión publicitaria online, incrementaran más el “ruido” que las conexiones memorizables sino cambiamos el “chip” de como construimos unos mensajes dirigidos a una memoria cada vez menos programable, como si fuera una simple o compleja memoria artificial.

Están naciendo unos nuevos tipos o roles de consumidores, más volubles, lábiles, fluidos, ávidos de cosas nuevas, etc. hijos del hiperconsumo y de Internet, su expresión más fidedigna, capaces de persistir en una plaza Tahrir y de desistir de lo no inmediato y de lo que requiere espera. N.Carr, en su apasionante libro, dice “La Web es una tecnología del olvido”.

Por otra parte la cultura de las TIC (actitudes, hábitos de uso, vivencias, etc.) contribuye a este cambio, y lo hace, en lo aparente y en lo más profundo de nuestros procesos sinápticos, de nuestros procesos neurales, porque nuestro cerebro y su emergente la mente es biológicamente adaptativo y de gran plasticidad. Nada que ver con el hardware y software más sofisticado.

Visto lo visto, a mi modo de ver, para reencontrar la eficacia, la efectividad y la eficiencia comunicativa es necesario replantear, al menos dos cuestiones, una, como tratamos y abordamos los fenómenos de la atención y la memorabilidad y dos, ligado a lo anterior, estudiar en profundidad los anhelos y expectativas de los consumidores, en sus nuevos roles.

Tristes y frías, pero sobretodo limitadas y insuficientes, las metáforas de los bits y maquinas digitales, para apelar a la memoria, al cerebro y a la mente. Quizá mejor nos iría apostar por el renacimiento de Mnemósine, (madre de las Musas, fruto de su encuentro con Zeus), que dicen enseño a los hombres a razonar y a dar su nombre a cada cosa y suele estar representada, en el arte, unas veces con actitud meditativa y otras veces con dos caras para significar que recuerda el pasado y mira hacia el porvenir.


Marcel Cirera
Febrero 2011

Director
METAFORO
Action Research
www.metaforo.es