viernes, 31 de julio de 2015

Mejorar la experiencia de los supervivientes de cáncer en Catalunya






Por encargo de la Federació Catalana d’Entitats Contra el Càncer (FECEC) se realizó (2014) un estudio y elaboración de un plan de acción para la Mejora de la Experiencia de los Supervivientes de Cáncer en Catalunya (http://www.juntscontraelcancer.cat/wp-content/uploads/Pdf/Supervivientes_CAT.pdf )

El trabajo lo realizó Epirus Consultoria de Serveis Sanitaris. 
Equipo de consultores: Oriol Ramis, Marcel Cirera, Pau Farràs, Eulàlia Masachs i Dolores Ruiz-Muñoz.

Objetivo: Conocer el número de supervivientes de cáncer en Cataluña, sus vivencias e identificar propuestas de actuación.

Metodologia: Cálculo del número de supervivientes con un diagnóstico de cáncer en los cinco años anteriores (por edad, sexo, tipo de cáncer y territorio).

Siete grupos de exploración considerando edad, sexo, tipo de cáncer y situaciones personales y dos grupos de profesionales.

Dos jornadas de trabajo con las entidades de la FECEC para ajustar el diagnóstico e identificar propuestas de actuación.


Resultados: En Cataluña, el año 2012, 107.778 personas mayores de 14 años vivían con un diagnóstico de cáncer realizado durante los 5 años previos (60.606 hombres y 47.172 mujeres). El incremento anual desde 2007 es de un 1,7% en el caso de los hombres, y de un 1,6%, en las mujeres.


La finalización del tratamiento médico se percibe como abandono por la desvinculación con el sistema sanitario y por la acumulación de emociones a menudo poco elaboradas. La transición de "enfermo / a" a aceptarse como "persona superviviente" representa encajar la experiencia vivida y redefinir aspectos de la vida. Se detectan carencias relacionadas con las secuelas físicas, la reinserción laboral o la necesidad de reorganizar la vida.

Las asociaciones suplen carencias del sistema formal de atención a la salud pero con un rol diferente y áreas de actuación propias: relación social, orientación económica y fiscal, apoyo a la educación, apoyo a las relaciones familiares ya las tareas domésticas, atención a las secuelas y a la cronicidad y reintegración en el ámbito laboral.

Conclusiones: Los supervivientes de cáncer crecen año tras año. Deben pasar de un sistema de dependencia intensa, en la que están en manos de otros, a estar en manos de sí mismos. Las asociaciones pueden tener un papel relevante apoyando esta transformación y en la cobertura de otras necesidades no sanitarias.