16 de agosto de 2018

El prejuicio como ideología: la creación de los grupos "nosotros" y "ellos" en la sociedad

Farhad Dalal



Síntesis y comentarios


En este artículo Farhad Dalal, analista grupal, reflexiona sobre el prejuicio y sobre la construcción grupal del “nosotros”/ “ellos” como fenómeno de creación social y por tanto como espacio relacional estructurado por unas determinadas relaciones de poder.

Considera que lo mental es esencialmente social y político, en tanto que espacio en el que se construyen unas u otras relaciones de poder. Es en este marco donde adquiere sentido su visión del inconsciente social.

-  Dalal considera que el prejuicio, como forma de proyección, siempre nos parece razonable y nunca se experimenta como tal prejuicio. En este sentido entiende que el antídoto contra el prejuicio, más allá del trabajo cognitivo, es un mayor autoconocimiento y una mejor comprensión del mundo interno de uno.

-  Hay un prejuicio explícito y directo (el odio hacia los demás, la homofobia, la violencia contra la mujer, el antisemitismo, etc.) y un prejuicio sistémico o no tan evidente (ej. un titular de periódico nos dice que el Reino Unido tiene "14,000 profesores, pero solo 50 son negros", etc.)

-  El multiculturalismo (a partir de la década de 1960) pensó que el prejuicio nació de la ignorancia y por tanto que la educación era la vía regia para afrontarlo, pero habría que complementar lo anterior entendiendo que el reino de la ignorancia se vuelve fácilmente disponible para la proyección y en consecuencia comprender y aceptar que las partes denigradas de uno mismo darán como resultado una menor necesidad de denigrar al Otro.

-  Cuando un individuo (o todo un grupo) no puede manejar, por cualquier razón,  las dificultades que surgen en su mente (digamos impulsos agresivos), estas se separan de la conciencia, se reprimen y se proyectan en algún objeto o persona en el mundo externo. El individuo llega a experimentar que el objeto / persona es difícil en sí mismo (en este caso, agresivo).

-  No existe "el extraño" en abstracto, siempre hay un contexto; los extraños son siempre particulares, encarnados y situados.

- Los prejuicios que emanan del "nosotros" están dirigidos hacia un "ellos". Podemos preguntarnos: ¿cuál es la relación entre el "nosotros" y los "ellos"? y ¿cómo llegamos a establecer una u otra diferencia o similitud como el que decide si X es "uno de nosotros" o "uno de ellos"?

- Las agrupaciones humanas no se encuentran simplemente en la naturaleza, son construidas socialmente. Somos interdependientes y por tanto todas las relaciones humanas son necesariamente relaciones de poder (aquí cita los trabajos de Norbert Elias). Lo social y lo psicológico son aspectos del mismo proceso y es más, dice Dalal, las sociedades son anteriores a los individuos que las constituyen, el "yo" es constituido por las variedades de "nosotros" en las que uno nace.

- Dalal, citando a Foulkes, afirma que existe una necesidad fundamental en todos los seres humanos de pertenecer, ser parte de un "nosotros". No podemos no pertenecer. Tendemos a favorecer a los grupos "nosotros" como uno de los medios por los cuales los grupos se distancian unos de otros.

- Las emociones ayudan en el proceso de distanciamiento idealizando una agrupación y denigrando a la otra. Las emociones de repugnancia, disgusto, odio, envidia y demás son instrumentos utilizados para hacer y mantener el corte entre el "nosotros" y "ellos". Siguiendo a Winnicott, dice Dalal, en el momento en que se constituye un "nosotros", uno teme a aquellos que uno ha excluido, porque han sido excluidos.

- Para pertenecer a una cosa, tiene que haber algo a lo que uno no pertenece. Por lo tanto, el acto de inclusión requiere un acto simultáneo de exclusión.

- Volviendo al concepto de prejuicio, dice Dalal, la problemática es la creación y el mantenimiento de agrupaciones humanas.

- El prejuicio es una ideología y la ideología es inconsciente; es lo que se da por sentado que se utiliza para formular ideas y experiencias. Proporciona las categorías que usamos en nuestro pensamiento. La ideología es la base de lo que llamamos sentido común, legitimando los intereses de los grupos de interés. El lenguaje no es un medio pasivo de representar el mundo; informa activamente el tipo de mundo que uno experimenta.

- El trabajo del prejuicio no es visible, sino inconsciente, y está al servicio de crear y sustentar a los grupos "nosotros" y "ellos".



Este artículo se publicó en:
Psychotherapy and Politics International. Psychotherapy and Politics International 13(3), 182–193 (2015) Published online 24 September 2015 in Wiley Online Library (wileyonlinelibrary.com) doi: 10.1002/ppi.1359

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